No todos los productos de energía están formulados con la misma lógica. Antes de elegir uno, vale la pena preguntarse tres cosas:

¿cuántas fuentes de carbohidratos tiene? ¿Incluye electrolitos? ¿qué hay además de azúcar?

Un producto con una sola fuente de carbohidratos va a generar un pico. Uno sin electrolitos va a dejar al músculo sin lo que necesita para funcionar bien en el esfuerzo. Y uno cargado de estimulantes artificiales o colorantes dice más sobre su marketing que sobre su fórmula.

 

Por qué los energizantes tradicionales fallan.

El mercado de productos energéticos tiene un problema de fondo: casi todos funcionan con una sola fuente de carbohidratos. Eso genera un pico de energía al principio, y un bajón proporcional después.

El cuerpo no funciona en picos. Funciona en curvas. Y sostener esa curva durante todo el entrenamiento es exactamente lo que distingue una sesión mediocre de una que realmente vale la pena.

 

La ciencia detrás de combinar carbohidratos.

La glucosa y la fructosa no son lo mismo — y esa diferencia importa. Usan transportadores intestinales distintos para llegar al músculo. Cuando se combinan, esos transportadores no se saturan entre sí, lo que permite oxidar más glucosa y generar más energía disponible. En términos simples: el cuerpo puede procesar más combustible por hora sin colapsar.

Combinar maltodextrina y fructosa en la proporción adecuada aumenta la absorción de carbohidratos y optimiza el rendimiento en esfuerzos sostenidos.

(Referencia: Science in Sport, basado en Jeukendrup AE. Carbohydrate intake during exercise and performance. Nutrition. 2004; O'Brien et al. Medicine and Science in Sports and Exercise, 2013.)

 

Esta es la lógica detrás de ENERGY BOOST, una fórmula con tres fuentes combinadas:

Energía inmediata para el arranque, sostenida durante el esfuerzo, y sin el colapso al final.

Lo que el músculo también necesita y nadie te cuenta:

Con el sudor, pierdes electrolitos que regulan la contracción muscular y la hidratación celular. Sin ellos, el combustible llega pero el rendimiento no responde de la misma manera.

Y el foco también se agota. La cafeína en dosis precisas (no en exceso) retrasa la percepción de fatiga sin generar nerviosismo. Las vitaminas B2 y B6 son cofactores del metabolismo energético: le dicen al cuerpo cómo convertir lo que tomaste en energía utilizable. Todo forma parte del mismo sistema.

 

 

Referencias:

— Science in Sport. Cómo utilizar los hidratos de carbono para obtener energía, 2025.

— Jeukendrup AE. Carbohydrate intake during exercise and performance. Nutrition. 2004.

— O'Brien WJ et al. Fructose-maltodextrin ratio governs exogenous and other CHO oxidation and performance. Medicine and Science in Sports and Exercise. 2013.